Reclutamiento en diciembre y enero: qué hacer en los meses fríos para llenar plazas en febrero
Diciembre parece un mes perdido para una agencia: la planta dice «lo vemos en enero» y la gente se va a su pueblo. En realidad es cuando se decide cómo arrancas febrero. Qué hacer de noviembre a enero, con o sin herramienta.
Es miércoles 9 de diciembre. La planta con la que más trabajas te contesta la requisición de 10 operadores que tenía para la semana que entra: «lo vemos en enero». El grupo de candidatos sigue escribiendo, pero ahora pregunta otra cosa: «¿hay algo antes de que me vaya al rancho?».
Tres de las personas que colocaste en noviembre todavía no cumplen la garantía, y ya empezaron las posadas. En la oficina, la mitad del equipo pidió vacaciones. Y el viernes, en la central de autobuses no cabe nadie más: maletas, costales, cajas amarradas con mecate. Mucha de la gente que te escribió este año se va a su pueblo y regresa después de Reyes.
En enero vuelves a la oficina y empiezas de cero: anuncio nuevo, «info» nuevos, y una de las tres colocaciones de noviembre ya no regresó a trabajar. Te enteraste cuando la empresa te avisó.
Antes de seguir, una prueba rápida. El diciembre pasado:
- ¿Algún cliente congeló sus vacantes «hasta enero»?
- ¿Tenías colocaciones que cumplían la garantía en plenas vacaciones?
- ¿En enero pagaste anuncios para buscar gente que ya te había escrito antes?
- ¿Te enteraste en enero de quién ya no regresó a trabajar?
- ¿Llegaste a enero sin saber qué iba a pedir cada cliente en febrero?
Si dijiste sí a una o más, te informo que los meses fríos te están costando el arranque del año. Vayamos al grano.

Lo que dicen los números
No es una sensación. Con cifras del IMSS, en diciembre de 2025 se perdieron 320,692 empleos formales en el país. No es la excepción: diciembre es el mes en que se dan de baja más puestos de los que se dan de alta, y pasa cada cierre de año.
Enero normalmente recupera parte de lo perdido. En enero de 2026, no: el total volvió a caer, 8.1 mil empleos, el peor arranque de año desde 2009, según HR Ratings con datos del IMSS. Pero la caída no fue pareja. Vino sobre todo de los servicios y las plataformas digitales. La industria sí contrató: sumó 67.6 mil empleos, 42.6 mil en construcción y 23.4 mil en manufactura. Aun así fue 26.7 % menos de lo que suma en un enero promedio.
Para una agencia de personal operativo eso quiere decir dos cosas. En diciembre casi no hay vacantes fijas. Y en enero sí las hay, pero menos, y se las queda la agencia que llega con la gente lista.
1. Noviembre: el último pico
Antes del frío viene el último empujón. Para el Buen Fin, que este año va del 13 al 17 de noviembre, y para las fiestas, logística y comercio contratan temporales. Amazon México, por ejemplo, anunció más de 3,500 contrataciones temporales para el Buen Fin y el cierre de 2023. Lo que conviene hacer en noviembre:
- Pregúntale a cada cliente qué va a necesitar en diciembre, enero y febrero, antes de que se vayan de vacaciones. La requisición de febrero se decide en noviembre.
- Llena los temporales que haya, y anota cuándo termina cada contrato. Esa gente ya trabajó en una planta o en un almacén: en enero son los primeros a quienes escribirles.
2. Diciembre: las garantías que se cumplen en vacaciones
Quien entró en octubre o noviembre cumple su garantía en diciembre o en enero, justo en las semanas en que menos gente está en la oficina, hay posadas y viajes, y nadie está viendo quién dejó de ir. Si alguien se va antes, la colocación no se cobra, y te enteras cuando la empresa te avisa.
- Haz la lista de las garantías que se cumplen entre el 15 de diciembre y el 31 de enero, con la fecha de cada una.
- Antes de que empiecen las vacaciones, pregúntale a cada persona cómo le va y si regresa el día que le toca.
- Antes de que se cumpla cada garantía, confirma con la empresa que la persona sigue trabajando, y pregúntale hasta qué día recibe facturas en diciembre.
La guía de cómo reclutar personal operativo explica cómo llevar el calendario de cada colocación, de la garantía hasta el pago.
3. La gente que se va a su pueblo
¿Te acuerdas de la fábula de la cigarra y la hormiga? La hormiga junta comida todo el verano; la cigarra canta, y cuando llega el invierno no tiene nada. En reclutamiento el calendario va al revés: el invierno es cuando se junta. La gente que se va a su pueblo en diciembre es la que vas a necesitar en febrero, y ahorita todavía te contesta.
- Antes de que se vaya, pregúntale cuándo regresa y si quiere que le avises cuando haya vacante. Anota la fecha.
- Guarda lo que ya sabes de cada quien: en qué zona vive, qué turno puede, qué curso o qué experiencia tiene.
- Avísale sólo si te dio permiso. Un mensaje que espera es bienvenido; uno que no pidió es spam.
4. La bolsa: los que no quedaron este año
Cada vacante del año dejó gente que cumplía pero no alcanzó lugar, gente que no llegó a la entrevista por algo que no tenía que ver con el trabajo y gente que no quedó por un requisito de un cliente que otro cliente no pide. Si guardaste quiénes son y por qué no quedaron, en enero no empiezas de cero.
- Ordénalos por zona, turno y requisito (curso, licencia, máquina).
- Anota el motivo de cada uno: el que no tenía curso puede servir para la vacante que no lo pide.
- En la primera semana de enero, a quien te dio permiso, un mensaje corto: «¿Sigues buscando? Tengo una vacante en tu zona».
5. Enero: arrancar antes que los demás
Si en enero hay menos vacantes, cada una se pelea más. La agencia que el día que su cliente abre la requisición ya tiene a quién llamar llena la plaza antes que la que apenas va a publicar el anuncio.
- Deja los anuncios de enero escritos en diciembre, con toda la ficha, para publicarlos el mismo día que tu cliente te confirme.
- Llama a cada cliente en cuanto regrese de vacaciones, con lo que te dijo en noviembre en la mano.
- Contesta en minutos la primera semana. Es cuando vuelve a buscar trabajo la gente que regresa de viaje, y la agencia que contesta primero se la queda.
6. Reglas para los meses fríos, con o sin herramienta
- En noviembre, la lista de lo que va a pedir cada cliente de diciembre a febrero.
- El calendario de garantías de diciembre y enero, con la fecha de factura de cada una.
- Antes de vacaciones, un mensaje a cada persona colocada: cómo le va y cuándo regresa.
- A cada candidato que se va de viaje, cuándo regresa y si quiere que le avises.
- La bolsa ordenada por zona, turno y requisito, con el motivo de cada quien.
- Los anuncios de enero escritos en diciembre.
Todo esto se puede llevar con una hoja de cálculo y disciplina. Lo difícil es sostenerlo en las semanas en que la mitad del equipo está de vacaciones. Lo que hace un asistente de WhatsApp es que guardar a cada persona, preguntarle cuándo regresa y avisarle de la vacante de enero corra solo.
En el diciembre del principio no faltaba gente: se fue a su pueblo y nadie le preguntó cuándo regresaba. Con la lista hecha, la requisición de enero se llena con gente que ya te conoce, las tres garantías de noviembre se cuidan antes de las vacaciones y febrero no empieza de cero. Esto es una guía, no una regla.
Fuentes
Preguntas que siempre salen
¿Se contrata personal en diciembre?
Mucho menos que el resto del año. Con cifras del IMSS, en diciembre de 2025 se perdieron 320,692 empleos formales en el país. La excepción son los temporales de comercio y logística para el Buen Fin y las fiestas, que casi siempre terminan entre diciembre y enero.
¿Cuándo se reactiva la contratación después de diciembre?
Normalmente en enero se recupera parte de lo que se perdió en diciembre. En enero de 2026 el total cayó, pero la industria sí contrató: sumó 67.6 mil empleos, aunque 26.7 % menos que en un enero promedio, según HR Ratings con datos del IMSS. Lo más útil es preguntarle a cada cliente en noviembre cuándo reabre sus requisiciones.
¿Conviene publicar vacantes en diciembre?
Si tu cliente tiene vacantes, sí: la gente que busca trabajo sigue escribiendo. Si no, usa diciembre para dejar listos los anuncios de enero y guardar los datos de quien te escribe, con su permiso para avisarle.
¿Qué hago con los temporales que terminan en diciembre?
Son candidatos que ya conoces y que ya trabajaron en una planta o un almacén. Anota cuándo termina su contrato, en qué puesto estuvieron y si quieren que les avises de algo en enero. Son los primeros a quienes escribirles cuando se reactiven las vacantes.
¿Cómo cuidar las garantías durante las vacaciones?
Haz la lista de las garantías que se cumplen entre mediados de diciembre y finales de enero. Antes de vacaciones, pregúntale a cada persona cómo le va y si regresa el día que le toca; y antes de que se cumpla, confirma con la empresa que sigue trabajando. Pregúntale también a cada cliente hasta qué día recibe facturas en diciembre.
El agente guarda a cada persona que escribe aunque hoy no haya vacante, con su zona, su turno y cuándo regresa; con su permiso le avisa cuando se abre la de enero. Y lleva la cuenta de cada garantía, para que sepas cuáles se cumplen en vacaciones y qué puedes facturar antes del cierre.
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